Después de usarlos
Retira el polvo con un paño suave ligeramente húmedo, sin presionar ni frotar las costuras.
Ayuda DAP
Pequeños cuidados que conservan la piel, la forma y la belleza de tus zapatos.
Piel natural · Artesanía española
Retira el polvo con un paño suave ligeramente húmedo, sin presionar ni frotar las costuras.
Alterna su uso y deja que se ventilen antes de guardarlos. Evita bolsas y espacios húmedos.
Cuando estén secos, aplica poca cantidad de crema neutra específica para cuero liso.
Si se mojan, seca el exceso con cuidado y déjalos secar de forma natural, lejos de radiadores.
Guárdalos en un lugar seco, protegidos de la luz directa y, si puedes, con papel en el interior.
Antes de aplicar cualquier producto, comprueba el resultado en una zona poco visible.
Cuidados por acabado
Retira el polvo, aplica crema nutritiva neutra en poca cantidad y pule suavemente con un paño limpio.
Usa exclusivamente un paño muy suave y ligeramente húmedo. Evita ceras, cepillos y productos abrasivos.
Trabaja siempre en seco con un cepillo específico y en una única dirección. No apliques crema para piel lisa.
Deja ventilar después del uso. No empapes la plantilla ni apliques perfumes o productos con alcohol.
Ventila y retira el polvo superficial.
Nutre la piel lisa si notas el acabado seco.
Limpia, deja secar y guarda protegido de luz y humedad.
Preguntas frecuentes
No. El agua, el movimiento y el detergente pueden deformar la construcción, despegar componentes y estropear la piel.
Retira el exceso con un paño, introduce papel sin apretar y deja secar a temperatura ambiente. Nunca uses secador o radiador.
No es recomendable. Pueden alterar el color, resecar la piel y dañar acabados delicados.
No apiles otros zapatos encima. Guarda cada par con papel suave o una horma adecuada y evita doblar talón y correas.
Importante
Evita lavadoras, secadores, radiadores y productos abrasivos. Para manchas persistentes, consulta a un profesional del calzado.